|
PRESCRIPCIÓN ENFERMERA
DEMAGOGIA PELIGROSA (Publicado en varios periódicos el 16/01/2008)
En las últimas semanas hemos podido leer en la prensa y escuchar
en la radio, los motivos de desacuerdo del Colegio de Médicos
de Castellón sobre la puesta en marcha de la disposición
adicional duodécima de la ley 29/2006, del 26 de julio, de
garantías y uso racional de los medicamentos y productos
sanitarios.
La voluntad que lleva el Ministro de Sanidad, Sr.Bernat
Soria (médico), a desarrollar esta disposición duodécima
de la ley, no es otra que legalizar el trabajo que día a
día venimos desarrollando los Enfermeros en nuestra toma
de decisiones que abarcan a más de 200 fármacos o
productos sanitarios que empleamos en más de 170 intervenciones
clínicas diferentes.
Informes jurídicos de dos catedráticos
de derecho penal y civil, consideran que de no desarrollarse esta
disposición los Enfermeros estaríamos realizando intervenciones
profesionales que podrían calificarse como de delitos de
intrusismo profesional.
No hay ningún derecho, ninguna razón,
ninguna lógica, que explique porque los profesionales de
enfermería debemos de realizar una parte de nuestras funciones
en condiciones sumergidas sin que conste formalmente lo que hacemos
(aplicar analgesia, administrar vacunas, instaurar productos para
curas, utilizar productos para la prevención de lesiones,
control de padecimientos crónicos, etc.)
Cuando el Sr. Herranz Martínez, Presidente
del Colegio de Médicos de nuestra provincia hace afirmaciones
como, “detrás de síntomas banales en ocasiones
hay graves problemas de salud”, da a entender que desconoce
por completo la realidad actual de la profesión de Enfermería.
Los Enfermeros somos profesionales de rango universitario, y es
la Universidad quien, en su programa educativo, nos forma para saber
distinguir entre síntomas banales y síntomas más
graves. No tendría ningún sentido y seria una irresponsabilidad
por parte del sistema sanitario responsabilizar y otorgar a los
profesionales de Enfermería, de los cuidados que necesitan
los pacientes, si no estuviéramos capacitados para poder
diagnosticar las necesidades que los pacientes tienen referentes
a los cuidados que precisan.
Cuando se refiere al aumento farmacéutico
que provocaría la autorización de la prescripción
a los Enfermeros, conviene señalar que es una ligereza por
su parte, Sr. Herranz, ya que no existe ninguna evidencia científica
de que esto sea así, y sí, en cambio, existen estudios
realizados en otros países de nuestro entorno que despejan
el fantasma del aumento del gasto farmacéutico por la Prescripción
de Enfermería.
De igual modo, es un despropósito cuestionar
la calidad asistencial, la seguridad de los pacientes y de la salud
pública en general si se implanta en España (al igual
que en otros países) la Prescripción Enfermera/o.
Mantener este posicionamiento solo puede ser entendido dentro de
un corporativismo patológico y anacrónico, que no
repara en causar alarma social con tal de conseguir su objetivo.
Un objetivo que pasa por no querer perder el control económico
y mediático de los productos farmacéuticos.
Pretender que los Enfermeros no podamos prescribir
ni siquiera los medicamentos que no necesitan receta médica,
es clasista, corporativista, retrógrado y anacrónico,
y además, al propio tiempo no considerar como intrusismo
que los farmacéuticos o mancebos sí realicen tales
prescripciones fundamentados en objetivos comerciales, es ilógico
e incongruente con la anterior posición.
Los Enfermeros no queremos ni competir ni arrebatar
funciones a otras profesiones sanitarias, nuestro objetivo es asumir
nuestras propias responsabilidades dentro de un marco legal y ofrecer
a nuestros conciudadanos con nuestra labor profesional la máxima
garantía en el desarrollo de nuestras competencias, que son
los cuidados.
Francisco Javier Pareja Llorens
Presidente Colegio Oficial Enfermería de Castellón.
|